|
¡Hola! ¿Cómo están? Vuelvo a postear después de 5 días. ¡Ya los estaba extrañando! Aproveché esos días para pensar (increíble, verdad?), y analizar una situación que me parecía muy extraña. ¿Es posible sentirme nena aún teniendo 19 años? Me quedo maravillada al ver un dibujito, y el mundo de juguete sigue pareciéndome fascinante. Noto que entre mi hermanito y yo no hay diferencias, además de las obvias. Me siento tan chiquita como él. A pesar de haber corrido mucha agua bajo el puente, siento que tenemos la misma vitalidad. Crecemos juntos, aprendo a vivir de su mano. Él me ayuda a completar ese vacío pendiente, recreando un simulacro de infancia que nunca tuve, o mejor dicho, que no llegué a disfrutar. Yo intento protegerlo y darle fuerzas para que no le tenga miedo a la vida, ni al lobo que según él me lastimó los brazos. Me quedé helada al recordar que una vez mi mamá me había advertido que algún día mi hermano preguntaría por las cicatrices. - ¿Qué pensás decirle cuando te vea toda cortada?- - ¡pfff, como si mi presencia fuera a importarle! – le dije intentando sacarme de encima esa responsabilidad. ¡Qué equivocación cruel! Todos los días me va a despertar, y aún estando super dormida lo escucho decir: - “vivi ¡¡Tate!!”- (traducción para aquellos que no tengan hermanitos: Giuly despertate) Ahora que lo analizo bien, también puedo tomarlo como “¡VIVÍ! DESPERTATE”. Eso hago hermanito, me levanto a luchar las batallas cotidianas por vos, para vos. Me alcanza unas pantuflas de pescadito, y se pone otro par igual. Bajamos a la cocina cantando manuelita, y después dramatizamos juntos la de “Witsy Witsy araña”. Reímos, y salimos al jardín, donde busca al conejo Ramiro que mi perra asesinó hace unos meses. Le digo que se fue al cielo, que simplemente lo busque entre las nubes cuando lo quiera ver. Me mira con tristeza, tentación inevitable para mis lágrimas. Se activa el goteo, pero decido actuar un poco, diciéndole que levante la mirada que Ramiro está ahí con el Abuelo, que nos está saludando – ¿los ves, no? … Sisi ahí mismo. Mandale besitos a los dos – Les envía cuatro, y seguimos jugando. Es medio difícil cumplir el papel de hermana mayor, madura, fuerte cuando me encuentro igual a él; con los mismos miedos, inquietudes, necesidades, creencias, caprichos, pero algo me singulariza: marcas de un pasado que intento enterrar. Sin embargo, al mismo tiempo me saco el polvo, y espero ansiosa el destierro. Dentro de poco cumple 2 años. Soplaremos las velitas y pediré tres deseos: que sea feliz, que sea feliz, y que yo pueda ser testigo de eso. Les cuento que Filos ya está en todas las librerías, y muy pronto en el resto de américa. En cualquier momento también detallaré algo más sobre la posibilidad de ganarte un viaje a Buzios, Brasil, para aquellos que compren mi libro, se viene el Concurso F.I.L.O.S!!!
|
|
|
By: Nadia () on 14-06-2009 13:57